Es un procedimiento diagnóstico en el cual se extrae una muestra de tejido del riñón o del uréter (tubo que conecta el riñón a la vejiga) para luego examinarla.
Este procedimiento se puede realizar bajo anestesia regional (raquídea) o anestesia general y toma aproximadamente de 30 a 60 minutos.
Primero, se introduce un tubo delgado y largo ( cistoscopio) a través de la uretra hasta la vejiga. Luego, se inserta un alambre guía a través del cistoscopio dentro del uréter (tubo que se encuentra entre la vejiga y el riñón).
Se retira el cistoscopio dejando el alambre guía ubicado en su lugar. A continuación, se pasa una pequeña cámara para visualizar el interior del uréter y del riñón (ureteroscopio) que se inserta por encima o al lado del alambre guía.
Se pasa un cepillo de nailon o de acero a través del ureteroscopio. Se frota el área sospechosa con el cepillo. En lugar del cepillo, se pueden utilizar pinzas (fórceps) para recoger una muestra de tejido.
El cepillo o las pinzas para biopsia se retiran. El tejido se toma del instrumento y se envía a un laboratorio de patología para su análisis. Finalmente, el instrumento y la guía se retiran completamente del cuerpo.
Generalmente se recomienda no comer nada durante aproximadamente 6 horas. El médico brindará las instrucciones correspondientes a la preparación específica que se necesite.
Después de terminar el examen, se pueden sentir algunos calambres o molestias leves y se puede experimentar una sensación de ardor con las primeras micciones. Asimismo, es posible que se observe algo de sangre en la orina durante algunos días después del procedimiento.
Este examen se usa para tomar una muestra de tejido del riñón (pelvis o cálices renales) o del uréter. Se lleva a cabo cuando una radiografía u otro examen han mostrado un área que levanta sospecha (lesión) o hay células sospechosas en la orina.
El tejido tiene una apariencia normal.
Los resultados anormales pueden mostrar células cancerosas ( carcinoma). Este examen a menudo se hace para diferenciar las lesiones no cancerosas ( benignas) de las lesiones cancerosas (malignas).
Este examen no se debe realizar en personas con infección urinaria aguda u obstrucción en o debajo del sitio de la biopsia.
Después del examen, esté atento al dolor abdominal o dolor de costado e infórmele al médico de inmediato si se presenta dolor excesivo, fiebre o escalofrío.
Una pequeña cantidad de sangre en la orina es normal durante las primeras veces que uno orina después del procedimiento. La orina puede lucir de color rosado tenue. Infórmele al médico si se presenta orina con mucha sangre o sangrado que se da en más de tres micciones.