Es un examen de sangre que mide la cantidad de antitrombina III (AT III), una proteína que ayuda a controlar la coagulación de la sangre.
A-Th3; AT III
La sangre se extrae de una vena, usualmente de la parte interior del codo o del dorso de la mano. El sitio de punción se limpia con un desinfectante (antiséptico). El médico coloca una banda elástica alrededor de la parte superior del brazo con el fin de aplicar presión en el área y hacer que la vena se llene de sangre.
Luego, el médico introduce suavemente una aguja en la vena y recoge la sangre en un frasco hermético o en un tubo adherido a la aguja. La banda elástica se retira del brazo.
Una vez que se ha recogido la muestra de sangre, se retira la aguja y se cubre el sitio de punción para detener cualquier sangrado.
En bebés o en niños pequeños, se puede utilizar un instrumento puntiagudo llamado lanceta para punzar la piel y hacerla sangrar. La sangre se recoge en un tubo pequeño de vidrio llamado pipeta, en un portaobjetos o en una tira reactiva. Finalmente, se puede colocar un vendaje sobre el área si hay algún sangrado.
Es posible que el médico le solicite a la persona suspender o reducir la dosis de ciertos medicamentos antes del procedimiento, ya que algunos de ellos pueden afectar los resultados del examen. Sin embargo, no se debe dejar de tomar ningún medicamento sin antes hablar con el médico.
Cuando se introduce una aguja para extraer sangre, algunas personas sienten un dolor moderado, mientras que otras sólo sienten el pinchazo o una sensación de picadura. Posteriormente, puede haber algo de sensación pulsátil.
El médico puede ordenar este examen si se presentan coágulos sanguíneos en forma repetitiva o si los medicamentos anticoagulantes no funcionan.
Los rangos de los valores normales pueden variar ligeramente entre diferentes laboratorios. Hable con el médico acerca del significado de los resultados específicos de su examen.
Los niveles de antitrombina III inferiores a lo normal pueden significar que uno tiene un aumento del riesgo de coagulación y los resultados anormales pueden no aparecer hasta ser un adulto.
Ejemplos de trastornos y afecciones asociados con el incremento de la coagulación de la sangre pueden ser, entre otros:
Los niveles de antitrombina III inferiores a lo normal pueden deberse a:
Los niveles de antitrombina III superiores a lo normal pueden deberse a:
El uso de píldoras anticonceptivas puede producir una leve disminución de los niveles de AT III.
Las venas y las arterias varían en tamaño de un paciente a otro y de un lado del cuerpo a otro; por esta razón, puede ser más difícil obtener una muestra de sangre de algunas personas que de otras.