Las pruebas analíticas de anticuerpos antinucleares corresponden a una prueba de sangre que examina los anticuerpos antinucleares (AAN), los cuales son sustancias producidas por el sistema inmunitario que atacan los propios tejidos del cuerpo.
Ver también: trastorno autoinmunitario
AAN; Pruebas analíticas para AAN
La sangre se extrae de una vena, usualmente de la parte interior del codo o del dorso de la mano. El sitio de punción se limpia con un antiséptico. El médico coloca una banda elástica alrededor de la parte superior del brazo con el fin de aplicar presión en el área y hacer que la vena se llene de sangre.
Luego, el médico introduce suavemente una aguja en la vena y recoge la sangre en un frasco hermético o en un tubo adherido a la aguja. La banda elástica se retira del brazo.
Una vez que se ha recogido la muestra de sangre, se retira la aguja y se cubre el sitio de punción para detener cualquier sangrado.
En bebés o en niños pequeños, se puede utilizar un instrumento puntiagudo llamado lanceta para punzar la piel y hacerla sangrar. La sangre se recoge en un tubo pequeño de vidrio llamado pipeta, en un portaobjetos o en una tira reactiva. Finalmente, se puede colocar un vendaje sobre el área si hay algún sangrado.
No se necesita una preparación especial; sin embargo, ciertas drogas, incluyendo píldoras anticonceptivas, procainamida y diuréticos tiazídicos afectan la precisión del examen. Por esta razón, es bueno asegurarse de que el médico sepa acerca de todos los medicamentos que la persona está tomando.
Cuando se inserta la aguja para extraer la sangre, algunas personas sienten un dolor moderado, mientras que otras sólo sienten un pinchazo o sensación de picadura. Después, puede haber una sensación pulsátil.
El médico puede ordenar este examen si la persona tiene signos de una enfermedad autoinmunitaria, particularmente lupus eritematoso sistémico. También se puede realizar este examen cuando la persona tiene síntomas inexplicables tales como artritis, erupciones cutáneas o dolor en el pecho.
Normalmente, no hay anticuerpos antinucleares detectables en la sangre (resultado negativo); sin embargo, algunas veces, personas sin ninguna enfermedad específica pueden tener bajos niveles de estos anticuerpos sin una razón evidente.
La presencia de anticuerpos antinucleares en la sangre puede deberse a:
El aumento en los niveles de anticuerpos antinucleares se puede observar algunas veces en personas con:
Las venas y arterias varían de tamaño de un paciente otro y de un lado del cuerpo a otro, razón por la cual obtener una muestra de sangre de algunas personas puede resultar más difícil que de otras.
Otros riesgos:
Los anticuerpos antinucleares (AAN) pueden ser positivos en familiares de personas con LES, sin que ellas mismas padezcan esta enfermedad.