Es una sustancia liberada como parte del proceso de coagulación y se puede hacer un examen para medir su nivel en la sangre.
FPA
La sangre se extrae de una vena, usualmente de la parte interior del codo o del dorso de la mano. El sitio de punción se limpia con un antiséptico. El médico coloca una banda elástica alrededor de la parte superior del brazo con el fin de aplicar presión en el área y hacer que la vena se llene de sangre.
Luego, el médico introduce suavemente una aguja en la vena y recoge la sangre en un frasco hermético o en un tubo adherido a la aguja. La banda elástica se retira del brazo.
Una vez que se ha recogido la muestra de sangre, se retira la aguja y se cubre el sitio de punción para detener cualquier sangrado.
En bebés o en niños pequeños, se puede utilizar un instrumento puntiagudo llamado lanceta para punzar la piel y hacerla sangrar. La sangre se recoge en un tubo pequeño de vidrio llamado pipeta, en un portaobjetos o en una tira reactiva. Finalmente, se puede colocar un vendaje sobre el área si hay algún sangrado.
No se requiere ninguna preparación especial.
Cuando se inserta la aguja para extraer la sangre, se puede sentir un dolor moderado o experimentar sólo una sensación de pinchazo o picadura. Después, puede haber algo de sensación pulsátil.
Este examen se utiliza para ayudar a diagnosticar procesos graves de coagulación anormal, tales como la coagulación intravascular diseminada (CID), a la cual están asociados ciertos tipos de leucemia.
Los valores normales difieren de un laboratorio a otro. En general, el nivel de fibrinopéptido A debe estar en el rango de 0.6 a 1.9 nanogramos por mililitro (ng/mL).
El aumento en los niveles de fibrinopéptido A puede indicar:
Las venas y arterias varían de tamaño de un paciente otro y de un lado del cuerpo a otro, razón por la cual obtener una muestra de sangre de algunas personas puede resultar más difícil que de otras.
Otros riesgos asociados con la extracción de sangre son leves, pero pueden ser: