Es un trastorno que afecta a los bebés y que consiste en movimientos oculares rápidos e incontrolables, meneo de la cabeza y, ocasionalmente, posición anormal del cuello.
Ver también: nistagmo
La mayoría de los casos de cabeceo comienzan entre el cuarto mes y el año de vida y por lo general desaparecen espontáneamente en cuestión de algunos meses a varios años.
La causa se desconoce, aunque puede estar asociada con otras afecciones. (Rara vez, síntomas similares al cabeceo pueden deberse a ciertos tipos de tumores cerebrales).
Un examen neurológico confirma la presencia de los síntomas.
Los exámenes pueden ser:
La forma benigna del cabeceo no requiere de tratamiento. Otras condiciones que puedan estar causando el cabeceo deben tratarse de forma individual.
Por lo general, este trastorno desaparece por sí solo sin tratamiento.
Por lo general no hay complicaciones.
Se debe consultar con el médico si un niño presenta movimientos involuntarios rápidos de los ojos o cabeceo. El médico necesita llevar a cabo un examen para descartar otras posibles causas para los síntomas.