Son enfermedades o afecciones que hacen que las plaquetas (células sanguíneas esenciales para la coagulación) no trabajen apropiadamente. El término "adquirido" significa que estas enfermedades o afecciones no son hereditarias, sino que más bien se desarrollan independientemente en una persona.
Trastornos plaquetarios cualitativos adquiridos; Trastornos adquiridos de la función plaquetaria
Los trastornos plaquetarios pueden implicar un número anormal de estas células (demasiadas o muy pocas) o un funcionamiento anormal de ellas. Cualquier trastorno que se relacione con las plaquetas afecta la coagulación sanguínea.
Los trastornos de la función plaquetaria pueden ser causados por enfermedades congénitas (presentes al nacer) o pueden ser enfermedades adquiridas. Los trastornos adquiridos de la función plaquetaria implican un funcionamiento anormal de las plaquetas y se desarrollan como resultado de otra enfermedad o afección (adquirida). En muchos casos, el conteo de plaquetas puede ser normal o incluso elevado, pero se pueden presentar indicios de trastorno hemorrágico. Los trastornos de la médula ósea, como la trombocitopenia primaria, la policitemia vera, la leucemia mielógena crónica y la mielofibrosis pueden producir anomalías en la función plaquetaria.
Otras causas abarcan: insuficiencia renal, mieloma múltiple y medicamentos tales como la aspirina y otros medicamentos antiinflamatorios, la penicilina, las fenotiazinas y la prednisona (después de un uso prolongado).
El tratamiento está dirigido a la causa de la anomalía. La diálisis reduce la tendencia al sangrado si la causa es la insuficiencia renal. Es posible que se necesiten transfusiones de plaquetas o tromobocitaféresis (extracción de plaquetas de la sangre y reemplazo por plaquetas donadas) en trastornos de la médula ósea. Las anomalías plaquetarias inducidas por medicamentos requieren la interrupción del medicamento.
Con el tratamiento de la causa de la anomalía generalmente se corrige el defecto.
Se debe llamar al médico si:
Algunos casos son inevitables, pero el riesgo se puede disminuir teniendo especial cuidado con la administración de medicamentos relacionados con el defecto adquirido de la función plaquetaria. El riesgo también se puede disminuir con el tratamiento de otros trastornos.
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