Consiste en un bloqueo parcial o total del intestino que provoca una insuficiencia de éste para evacuar los contenidos intestinales.
Vólvulo intestinal; Íleo; Íleo paralítico; Obstrucción intestinal; Seudoobstrucción intestinal; Íleo del colon
La oclusión del intestino puede ser causada por íleo, en el cual el intestino no funciona de manera correcta, pero no existe un problema mecánico (anatómico), o por causas mecánicas. El íleo paralítico, también llamado seudoobstrucción, es una de las principales causas de oclusión intestinal en bebés y niños.
Las causas del íleo paralítico pueden abarcar las siguientes:
El íleo paralítico puede llevar a complicaciones causando ictericia y desequilibrio electrolítico. En el recién nacido, el íleo paralítico que está asociado con destrucción de la pared intestinal (enterocolitis necrosante) es potencialmente mortal y puede llevar a infección en la sangre y los pulmones del bebé.
En los niños mayores, la gastroenteritis puede ser una causa del íleo paralítico que algunas veces está asociada con peritonitis y ruptura de apéndice.
El íleo paralítico está marcado por distensión abdominal, ausencia de borborigmos (no se escuchan ruidos cuando se ausculta el abdomen) y dolor abdominal.
La obstrucción mecánica se presenta cuando el movimiento del flujo intestinal se bloquea físicamente y sus causas son numerosas, entre ellas se pueden mencionar las siguientes:
Si la obstrucción bloquea el suministro de sangre al intestino, el tejido puede morir y causar infección y gangrena. Los factores de riesgo para la muerte del tejido son, entre otros: malignidad intestinal, enfermedad de Crohn, hernia y cirugía abdominal previa.
Cuando se ausculta el abdomen con un estetoscopio, se pueden escuchar borborigmos de tono alto al iniciarse la obstrucción mecánica. Si la obstrucción ha persistido por largo tiempo o si el intestino está muy lesionado, los borborigmos disminuyen hasta finalmente desaparecer.
El íleo paralítico se caracteriza por la disminución o ausencia de los borborigmos.
Entre los exámenes que muestran la oclusión están:
El objetivo del tratamiento es la descompresión del intestino mediante succión, con el uso de una sonda nasogástrica insertada dentro del estómago o el intestino para aliviar la distensión abdominal y el vómito.
La cirugía para tratar la obstrucción puede ser necesaria si la descompresión con la sonda nasogástrica no alivia los síntomas o si se sospecha de muerte tisular.
El pronóstico varía según la causa de la obstrucción.
La persona debe consultar con el médico si hay distensión abdominal persistente o si no es capaz de eliminar las heces o gases o si aparecen otros síntomas de oclusión intestinal.
La prevención depende de la causa. El tratamiento de afecciones, como tumores y hernias, relacionados con la oclusión puede reducir el riesgo.
Algunas causas de la oclusión no se pueden prevenir.